Monjes (I)

 Priests_F Beato

El monje mendicante
envidia al tipo ebrio.

El sacerdote es parte de una maquinaria, una maquinaria religiosa en verdad, pero está atado a su cuenco de mendicación, a su templo y su credo. El hombre ebrio está libre de todas las cosas, temporalmente al menos.

Falso se escucha
el pésame del monje,
tan ensayado.

Las escurridizas y convencionales expresiones de pesar por parte del sacerdote, no se deben al hecho de que él sea un hipócrita o un insensible, sino a que consolar personas es parte de su trabajo. Él es un “buen hombre” profesional, y habla como lo hacen el Rey y la reina a Hamlet, quien se irrita con razón ante la superficial elocuencia de sus progenitores.

Afortunadamente,
se muere el pueblo de hambre.
Los  monjes, no.

Fuente:
R.H. Blyth. Japanese Life and Character in Senryu.Hokuseido Press. Tokyo, 1960
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