Archive for 31 julio 2010

Ésta es la plenitud, el tiempo entero

julio 31, 2010

Esta es la plenitud, el tiempo entero,
el sellado esplendor del mediodía.
En ráfagas de luz el sol envía
el oro eterno al aire pasajero.

Bien dibujado el árbol, bien ligero
el trazo de las hojas en el día.
Más honda en cambio y más y más umbría
la huella del trabajo en el sendero.

Las coléricas nubes qué serenas
entre sus precipicios transparentes
y todo tan en calma, tan a gusto.

Pues la memoria es un rumor apenas
que roza con sus alas inocentes
la paz inmensa en el silencio justo.

Eliseo Diego

(Cuba, 1920-1994)


Muestrario del Mundo o Libro de las Maravillas de Boloña, en Poesía. Editorial Letras Cubanas. La Habana,1983

Un colibrí

julio 29, 2010

Un colibrí
cantando mientras truena
allá en el mar.

Lucrecia Linares
(Consolación del Norte, Cuba)

Inclinadas por la lluvia

julio 27, 2010

Inclinadas por la lluvia,
las espigas de cebada
hacen un sendero estrecho

Jôsô

En las novelas antiguas, muchas veces encontramos un personaje que se da cuenta al final del libro, generalmente cuando es demasiado tarde, quién era el -o la- que le había amado, en secreto, durante años. Asimismo, muchos grandes haikus nos llaman la atención sobre algo que hemos mirado, pero no visto. No nos provocan un satori, una iluminación; nos muestran que, a menudo, tenemos iluminaciones y no nos damos cuenta.

Fuente:
R. H. Blyth. Haiku. Vol. III. Hokuseido Press. Tokyo, 1952
Versión libre: JB

Paisaje de verano

julio 25, 2010

Polvo y moscas. Atmósfera plomiza
Donde retumba el tabletear del trueno
Y, como cisnes entre inmundo cieno,
Nubes blancas en cielo de ceniza.

El mar sus ondas glaucas paraliza,
Y el relámpago, encima de su seno,
Del horizonte en el confín sereno
Traza su rauda exhalación rojiza.

El árbol soñoliento cabecea,
Honda calma se cierne largo instante,
Hienden el aire rápidas gaviotas,

El rayo en el espacio centellea,
Y sobre el dorso de la tierra humeante
Baja la lluvia en crepitantes gotas.

Julián del Casal
(Cuba, 1863-1893)


Obra Poética. Editorial Letras Cubanas. La Habana, 1982

¡Ay, qué calor! (3)

julio 23, 2010

Iba a llover
y se despeja el cielo
¡Ay, qué calor!

Kagyô

***

Secan capullos
al borde del camino
¡Ay, qué calor!

Kyoroku

***

Hasta dormido
mueve el abanico
¡Ay, qué calor!

Fukoku

***

“¿No hay nadie en casa?”
Al ponerme la ropa,
¡ay, qué calor!

Yayû

***

Pasa una monja
enjuta y remilgada
¡Ay, qué calor!

Shôsen

***

Noventa y seis haikus sobre el calor. En el Bunrui Zenshû Haiku (12 Volúmenes), Shiki presenta 533 estrofas sobre atsusa y en los últimos setenta años se han escrito muchos más con este tema. Como se dijo antes, el haiku es la poesía de la sensación; es poesía-sensación; la sensación percibida poéticamente; la poesía de algo que se percibe sensorialmente, el calor, como (una parte de la) poesía. Vale la pena destacar que sólo en el Japón podemos encontrar cientos de “poemas” sobre el calor. En la literatura inglesa quizás haya unos pocos versos ligeros dedicados a este tema. No recuerdo ninguno. Alguien podría preguntarse qué significan las comillas que introdujimos cuando hablamos de cientos de “poemas”. Si decimos que hay varios tipos de poesía, que la de Bashô es una y otra la de Dante, el problema está solucionado. Pero si pensamos, así lo creo yo, que la poesía de Bashô, Dante, Hakurakuten y Homero son la misma poesía, y que la música de Bach y las pinturas de Giotto, Klee y Rousseau también lo son, entonces la palabra poesía debe escribirse “poesía”, ya que está siendo utilizada de un modo inusual. De los noventa y seis haikus sobre el calor, muchos no son poesía en el sentido ordinario de la palabra. En todo caso, la idea es que la “poesía” del calor fue percibida con toda su fuerza y claridad por un gran número de poetas japoneses y sólo ocasionalmente ha interesado a los poetas de otras épocas y latitudes.

Fuente:
R. H. Blyth: A History of Haiku. (Vol. 2). Hokuseido Press. Tokyo, 1964.
Versión libre: JB
Ilustración: Edel Bordón

Calabazar

julio 21, 2010

calabazar
atraviesa el cercado
un tallo tierno

Alberto Armenteros
(Jaruco, Cuba)

¡Gracias a todos!

julio 20, 2010

¡Gracias a todos!
Hoy, en clave de haiku,
cumple un año

Como es día de fiesta, les regalo este ramo de lirios pintados por Van Gogh y un haiku que, según Blyth, es uno de los mejores que se han escrito.

***

小便のたらたら下や杜若

Shôben no  tara-tara shita ya   kakitsubata

Just below the pissing,
Drip, drip, drip,–
Iris flowers!

Bajo la meada,
una gota, otra gota,
¡florece el lirio!

Issa

Fuente: R. H. Blyth. A History of Haiku. Volume I. Hokuseido Press. Tokyo,1963
Versión libérrima: JB

Corre un niño

julio 19, 2010

Corre un niño
con un perro
bajo la luna estival

Shôha

Esta podría parecer una estrofa insignificante, pero lo que el poeta hace emerger es el desenfado, ligeramente indiferente -aunque amigable por naturaleza- de la luna veraniega. El niño no tiene consciencia de la luna; se identifica con el perro, pero no demasiado. Algo inocente y tierno hay en los tres.

Fuente:
R. H. Blyth. Haiku. Vol. III. Hokuseido Press. Tokyo, 1952
Versión libre: JB
Gracias a Lucía Bordón Pardo (Lulú) por regalarme un dibujo tan lindo. Lulú tiene 7 años y pasó para 3er grado con excelentes calificaciones. ¡Felicidades!

Día de lluvia

julio 17, 2010

día de lluvia
nadie con quien hablar
ni a dónde ir

un chaparrón
de los techos de zinc
brota el humo

José Manuel Rodríguez
(La Habana, Cuba)

¡Ay, qué calor! (2)

julio 15, 2010

Siente uno ganas
de convertirse en monje
¡Ay, qué calor!

Tôsei

****

El cuerpo sudoroso
de una cortesana:
¡ay, qué calor!

Yayû

****

¡Bendita prole..!
Pero en el mosquitero,
¡ay, qué calor!

Yayû

****

La mesa puesta
en medio de la sala
¡Ay, qué calor!

Sôkyû

****

Caballos flacos:
sus traseros en fila
¡Ay, qué calor!

Shiki

****

Un barco inmóvil
en la marea baja
¡Ay, qué calor!

Hyakuri

****

Con nubes
y sin lluvia
¡Ay, qué calor!

Sokushi

Fuente:
R. H. Blyth: A History of Haiku. (Vol. 2). Hokuseido Press. Tokyo, 1964.
Versión libre: JB
Ilustraciones: Edel Bordón