Archive for 31 octubre 2010

Al otoño

octubre 31, 2010

Estación de las nieblas y fecundas sazones,
colaboradora íntima de un sol que ya madura,
conspirando con él cómo llenar de fruto
y bendecir las viñas que corren por las bardas,
encorvar con manzanas los árboles del huerto
y colmar todo fruto de madurez profunda;
la calabaza hinchas y engordas avellanas
con un dulce interior; haces brotar tardías
y numerosas flores hasta que las abejas
los días calurosos creen interminables
pues rebosa el estío de sus celdas viscosas.

¿Quién no te ha visto en medio de tus bienes?
Quienquiera que te busque ha de encontrarte
sentada con descuido en un granero
aventado el cabello dulcemente,
o en surco no segado sumida en hondo sueño
aspirando amapolas, mientras tu hoz respeta
la próxima gavilla de entrelazadas flores;
o te mantienes firme como una espigadora
cargada la cabeza al cruzar un arroyo,
o al lado de un lagar con paciente mirada
ves rezumar la última sidra hora tras hora.

¿En dónde con sus cantos está la primavera?
No pienses más en ellos sino en tu propia música.
Cuando el día entre nubes desmaya floreciendo
y tiñe los rastrojos de un matiz rosado,
cual lastimero coro los mosquitos se quejan
en los sauces del río, alzados, descendiendo
conforme el leve viento se reaviva o muere;
y los corderos balan allá por las colinas,
los grillos en el seto cantan, y el petirrojo
con dulce voz de tiple silba en alguna huerta
y trinan por los cielos bandos de golondrinas.

John Keats
(Inglaterra, 1795-1821)
215 Aniversario de su nacimiento

 

Versión de Màrie Montand

La pintura de flores

octubre 30, 2010

La pintura de flores,
una rutina diaria.
Llegó el otoño.

Shiki

Durante su enfermedad, a menudo Shiki pasaba el largo día en su lecho, dibujando y pintando las flores que le traían sus amigos, su madre y su hermana. El otoño es, en todos los sentidos, la mejor estación para tales menesteres. Desde un punto de vista, aquí Shiki está describiendo la monotonía de su `propia vida, el aumento y el descenso de la fiebre, las largas horas que pasaba atisbando por la ventana, corrigiendo y seleccionando haikus ajenos hasta que la cabeza le daba vueltas. Desde otro punto de vista, está expresando un aspecto del otoño aún poco explorado: su pictoricidad, su pintoresquismo; su suave colorido, no muy diferente del que Keats retrata en su Oda al Otoño.

Fuente:
R. H.Blyth. Haiku. Vol III. Hokuseido Press. Tokyo, 1952
Versión libre: JB

Hoy nos vamos de pesca

octubre 29, 2010

Hoy nos vamos de pesca. Nos acompaña el gran pintor cubano Pedro Pablo Oliva (Pinar del Río, 1949). En las obras de Oliva vibra el mismo espíritu que animó a los escritores de senryu en Japón. Apasionado por la vida pueblerina, por sus dimes y diretes, crea mundos donde nada ni nadie se salva de sus mordaces dardos. Humor rebosante de compasión y ternura hacia las debilidades de los seres humanos… ¡A ver si pican hoy!

***

Pescar con un
pequeño anzuelo es
leve pecado.

Según el budismo, tronchar vidas resulta pecaminoso. Si el anzuelo es pequeño, también lo es el pecado.

¡Qué lastimoso!
Guanteletes y polainas,
pero vacía la cesta de pescado.

Buda indudablemente se quedaría impasible en tales circunstancias, ataviado de ese modo, moviéndose con gran esfuerzo, tras no haber pescado nada. Pero la vida sería ciertamente deslucida si todos actuáramos así. Es casi un deber avergonzarse en semejantes casos.

Escapó del halcón,
mas lo atraparon
los pescadores.

Las criaturas tienen que luchar contra el hombre más que entre ellas mismas.

Trasbordador entre luces:
pescadores,
dos o tres.

Aquí no hay humor, excepto el que es propio de los seres humanos, los peces y la pesca. Shakespeare dijo en Pericles: “Los peces viven en el mar…como los hombres sobre la tierra: los grandes se comen a los pequeños.”

Pescando truchas.
Más pescadores
que truchas.

Kenjin

Fuente:
R. H. Blyth: Japanese Life and Character in Senryu. Hokuseido Press. Tokyo, 1960
Versión Libre: JB

Reginald Horace Blyth

octubre 28, 2010

El 28 de octubre de 1964 murió Reginald Horace Blyth. Por sus medulares estudios del haiku, el senryu y la literatura japonesa en general, es considerado como el más importante niponólogo occidental. Para quienes aspiramos a transitar por la senda del haiku con respeto y humildad, el conocimiento de la obra de Blyth resulta insoslayable. En este blog su presencia es y será permanente. Honrar, honra.

***

I leave my heart
to the sasanqua flower
on the day of this journey.

Dejo mi corazón
a la flor de sasanqua
en el día de este viaje.

Reginald Horace Blyth
(Inglaterra, 1898-Japón, 1964)

Es el Décimo Mes

octubre 26, 2010

Es el Décimo Mes:
no voy a ningún lado,
nadie viene aquí.

Shôkaku

Cuando consideramos la vida poética del autor, hay asociaciones que embellecen esta ausencia de sujeto. Pero el núcleo del poema no está en las afueras, sino en el mismo centro de la voluntad. “No voy a ningún lado.” ¿Por qué no va a ningún lado? “Nadie viene aquí.” ¿Por qué nadie viene? Todo está en la voluntad del poeta. Y podemos hacer unas preguntas más. ¿Por qué la ausencia debería tener un significado más profundo que la presencia? ¿Por qué “nadie” y “ningún lado” resultarían más sugestivos que “alguien” y un sitio determinado? En verdad, el “nadie” del poema es un ser tan real como nosotros mismos:

–A nadie veo en el camino– dijo Alicia.

–¡Quién tuviera tales ojos!–, comentó el Rey en un tono irritado. –¡Poder ver a Nadie! ¡Y a esa distancia! Ya es demasiado el esfuerzo que tengo que hacer para ver a las personas reales, con esta luz.

Fuente:
R. H.Blyth. Haiku. Vol IV. Hokuseido Press. Tokyo, 1952
Versión libre: JB

Río en otoño

octubre 25, 2010

Río en otoño
Para cruzar el puente
aúpa al niño

Lucrecia Linares
(Consolación del Norte, Pinar del Río)

Viene la novia

octubre 24, 2010

Viene la novia
para ser odiada
por la enfermera.

Ugetsu

El joven está en el hospital, y la enfermera es muy dulce con él. Su novia viene, sólo para ser odiada por la enfermera. La virtud de este senryu está en su oblicuidad, ya que no menciona el amor de la enfermera hacia el paciente.

Fuente:
R.H. Blyth. Senryu. Japanese Satirical Verses. The Hokuseido Press. Tokyo, 1949
Versión libre: JB
Ilustración: Sobun Taniwaki († 1947).

El agua

octubre 23, 2010

Asomarse al agua,
verse en el cristal sin mancha
de un día sin olvido.

Y ser su claridad,
su potencia impulsada por la luna.

Y serenarse lago,
rocio, lluvia, manantial,
oscuridad del pozo.

Asomarse al agua.
Una magia callada.

 

Rafael García Bidó
(Santo Domingo, República Dominicana)

Fotografía:
Glenda Salazar Leyva
(La Habana, Cuba)

Este otoño

octubre 22, 2010

Este otoño,
cuánto he envejecido:
¡Ah, las nubes, las aves!

Bashô

Este fue escrito hacia a finales de septiembre, durante un viaje en el cual su mente se llenó de pensamientos sobre la vejez y la muerte. Francisco de Quevedo expresa este estado en el final de un soneto:

Y no halle cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.*

Pero Bashô no se queda en el estado de ánimo que expresan los dos primeros versos. En el tercero recuerda su propia y verdadera naturaleza, la de las nubes y las aves. Las nubes que se forman sin júbilo y se disuelven sin dolor; las aves en el aire por las que vela Dios. Pero las nubes y las aves no son cosas superfluas. Forman parte de su propia identidad verdadera. Y este es el significado del retorno de Bashô a la naturaleza, el retorno a su propia naturaleza.

*La cita aparece en español en el original.

Fuente:
R. H. Blyth. Haiku. Vol. III. Hokuseido Press. Tokyo, 1952. Pag. 334
Versión libre: JB

Por el otoño adentro el humo vuela

octubre 20, 2010

Por el otoño adentro el humo vuela
llevándose el aroma del verano.
Quedan los frutos de su amor lejano
en una luz que la nostalgia vela.

Húyese el tiempo y al dejarnos hiela
su no estar tan extraño, tan humano.
Se nos cae la penumbra de la mano,
gruñe el silencio como un perro en vela.

Y la joven de octubre va y se esfuma
por entre los resquicios del empeño
que quisiera salvarla con sus rosas.

Todo el campo se oculta en esta bruma
que no sabemos si es memoria o sueño
y no hay sino el perfume de las cosas.

 

Eliseo Diego
(1920 – 1994)

Muestrario del Mundo o Libro de las Maravillas de Boloña,  en  Poesía.  Editorial  Letras  Cubanas.  La Habana,1983