OTOÑO

Solo está el viento donde la rosa estaba,
fría la lluvia donde la dulce hierba estaba
          y nubes como ovejas
          trepan por los abruptos
y grises cielos donde la alondra estaba.

 No está ya el oro donde tu pelo estaba,
no está el calor donde tu mano estaba,
          sino vago, perdido,
          debajo del espino,
tu espectro está donde tu rostro estaba.

 Tristes los vientos donde tu voz estaba,
lágrimas donde mi corazón estaba,
          y ya siempre conmigo,
          hijo, siempre conmigo,
solo el silencio donde la esperanza estaba.

 Walter de la Mare
(1873 -1956)

Fuente:
Conversación con los difuntos. (Selección y traducción: Eliseo Diego). Editorial Arte y Literatura. La Habana, 2005
Anuncios

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: