Archive for 30 abril 2012

Llaman a misa

abril 30, 2012

llaman a misa
en fuga las palomas
del campanario

José Manuel Rodríguez
(La Habana, Cuba)

Pintura:
Lucía Bordón Pardo
(Lulú)

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Su llanto cesa

abril 28, 2012

Su llanto cesa
al escuchar a un pájaro
que no se ve.

Lucrecia Linares
(Consolación del Norte, Cuba)

Ishikawa Takuboku 5

abril 27, 2012

Peor es nunca que tarde. El pasado 13 de abril se conmemoró el 200 aniversario de la muerte de Takuboku…

***

Le descubrí el pecho
como hace un amigo.
Y me di cuenta que no me entendía.
Seguí mi camino.

El candil de siempre
me traía harto.
Conque tres días
estuve usando vela,
y me gustó el cambio.

Takuboku Ishikawa

Versión: Antonio Cabezas

Una golondrina

abril 26, 2012

golondrina
sale volando de la nariz
del Gran Buda.

Issa

Esta gran estatua de Buda puede ser la de Nara, o la de Kamakura. Desde el punto de vista relativo, en las golondrinas que salen volando de la nariz de la imagen budista, tenemos un contraste entre lo sagrado y lo profano. Desde un punto de vista absoluto, da lo mismo si la golondrina sale de la Sagrada Nariz de Buda o de los aleros de un bar. Pero la región de este poema no está en ni en lo relativo ni en lo absoluto. Es en la vida misma, la vida que no es ni ley ni destino, sino ambos. Si renunciamos a la charla abstracta y por tanto vana, reconstruimos la experiencia poética de Issa y conseguimos lo mismo, solo que expresado con términos más comprensibles. Issa sintió la rectitud de las golondrinas que vuelan a donde le lleven sus alas, aunque reconoció que la imagen era más que un simple montón de metal. Sobre todo, sintió que había algo trascendental en este conflicto entre la ley y la libertad, una trascendencia que se marchita con las palabras cuando es explicada.

Fuente: R. H. Blyth: Haiku, Vol. II. Hokuseido. Tokyo, 1950
Versión libre: JB

Policías

abril 24, 2012

 

-¿Cómo se escribe?-
le pregunta el gendarme
al infractor.

Kaishi

Hubo un tiempo en que los policías japoneses no eran muy letrados. Algunos se veían en apuros a la hora de multar. Bajo el tono autoritario con que éste pregunta se desliza, casi imperceptible, un temblor que pone en evidencia la vergüenza que siente por su ignorancia. 

Otro, del mismo autor: 

Aunque es de Nago,
el policía no escucha
sus argumentos.

Por su acento descubre que el agente es de Okinawa, le pregunta y ¡ambos nacieron en el mismo pueblo! Pero el representante de la ley no se ablanda con sus acongojadas invocaciones a la tierra natal. Así aprende el compatriota que no hay peor cuña que la del mismo palo. 

Fuente: Apocryphal Blyth`s excerpts. Hokkuseido. Tokyo, 1950
Versión libre: JB

Tormenta primaveral

abril 23, 2012

 

tormenta primaveral
el gorrión patalea
otro relámpago  

Alberto Armenteros
(Jaruco, Cuba)  

Ya no llovizna
En mi mano el gorrión
sigue temblando

Jorge Braulio
(La Habana, Cuba)

un vendaval
el gorrión impasible
junto al fogón

José Manuel Rodríguez
(La Habana, Cuba)

Fuego de día

abril 22, 2012

Fuego de día.
Arriban los curiosos
en bicicleta.

Bijô

Los japoneses, especialmente los tokiotas, son muy aficionados a los incendios, los ven como si fueran espectáculos de diversión. Sadismo quizás es una palabra demasiado fuerte, pero afortunados aquellos que tienen bicicletas porque pueden pedalear a toda velocidad hacia la nube de humo y las campanas sonantes. 

Fuente: R. H. Blyth: Senryu. Japanese Satirical Verses. The Hokuseido Press. Tokyo, 1949.
Ilustración: Sobun Taniwaki († 1947)
Versión libre: JB

Abril y silencio

abril 20, 2012

La primavera yace abandonada.
Una acequia color violeta oscuro
se mueve junto a mí
sin un reflejo.

Lo único que esplende
son algunas flores amarillas.

Me llevo al interior
mi propia sombra como un violín
en su estuche.

Lo único que quiero decir
se cierne inalcanzable
como la plata familiar
en la casa de empeños.

Tomas Tranströmer
(Estocolmo, Suecia, 1931)

Fuente:
The Half-Finished Heaven. The Best Poems of Tomas Tranströmer. Chosen and Translated by Robert Bly. Graywolf Press. Saint Paul, Minnesota, 2001.
Versión libre: JB

La primavera

abril 18, 2012

Ya vino la primavera
Sobre nuestros campos bellos
Y el sol fulgurante en ellos
Fuertemente reverbera.
En la selva y la pradera,
Cantan ya los ruiseñores,
Los zorzales trinadores
Alzan alegres el vuelo,
Y ya se entapiza el suelo
De hierbas, plantas y flores.

Susurran los platanales
Al pausado son del viento,
Y con blando movimiento
Se oyen murmurar los mares.
Ostentan ya los palmares
Verde pompa de esmeralda,
Y del cerro allá en la falda,
Para mayor hermosura,
El limpio arroyo murmura
Y el sol las peñas escalda.

Nubes de varios colores
De tarde en el firmamento,
Vagan a merced del viento
Formando dulces rumores.
Los humildes labradores
Siembran las tierras que abonan
Sus cosechas amontonan,
Gozan de dúlcidas calmas,
Y a las sombras de las palmas
Alegres trovas se entonan.

Las guajiritas hermosas
Tan sencillas como ufanas,
Corren por estas sabanas
Detrás de las mariposas.
De las flores más hermosas
Contemplan los ramos bellos,
Y mientras juegan con ellos
Y hacen preciosas guirnaldas,
En sus trigueñas espaldas
Lucen sus negros cabellos.

Ya sonríen nuestros prados,
Florece el guao en las costas
Y en las veredas angostas
Rebraman ya los ganados.
Ya los montes escarpados
Verdes y bellos se ven,
El Cauto undoso también
Un grato murmullo forma,
Y mi Cuba se transforma
En un delicioso edén.

Juan Cristóbal Nápoles Fajardo
(Las Tunas, 1829 – Santiago de Cuba, 1861)

Mientras restaura

abril 16, 2012

Mientras restaura
el manto de la virgen,
canta un bolero