Archive for 31 mayo 2012

Había una vez un niño que salía

mayo 31, 2012

Había una vez un niño que salía todos los días,
Y el primer objeto que miraba era el objeto en que se convertía,
Y aquel objeto se volvía parte de él por todo el día o por cierta parte del día,
O por muchos años o ciclos prolongados de años.
Las lilas tempranas se volvieron parte de este niño,
Y el pasto y las blancas y rojas maravillas, y el trébol blanco y rojo, y el canto del frailecillo,
Y los corderos del tercer mes, y la cría rosa pálido de la marrana, y el potro de la yegua y el ternero de la vaca,
Y la ruidosa cría del corral lo cerca del fangal de la laguna,
Y los peces que tan curiosamente se suspenden allá abajo, y el bello y curioso líquido,
Y las plantas acuáticas con sus cabezas gráciles y planas, todos se volvían parte de él.
Los renuevos del campo en el Cuarto y en el Quinto mes se volvían parte de él.
Los renuevos del grano de invierno y los del maíz amarillo claro, y las raíces comestibles del jardín,
Y los manzanos cubiertos de capullos y de fruta después, y las bayas del bosque, y las malezas más comunes del camino,
Y el viejo ebrio tambaleándose camino de casa desde la accesoria de la taberna de donde salió poco antes,
Y la maestra de escuela que pasó camino de la escuela,
Y los niños amigos que pasaron, y los niños pendencieros,
Y las limpias niñas de frescas mejillas, y el chico y la chica negros y descalzos,
Y todos los cambios del campo y de la ciudad donde quiera que iba…
En casa la madre poniendo silenciosamente los platos de la cena en la mesa,
La madre con mansas palabras, y limpios su toca y su vestido, despidiendo un olor saludable su persona y sus ropas conforme camina,
El padre, fuerte y suficiente, viril, malo, colérico e injusto,
El golpe, la palabra altisonante y pronta, el cicatero negocio, el astuto reclamo.
Las costumbres y el lenguaje familiares, la compañía, los muebles, el corazón, henchido y anhelante,
El afecto que no será negado, el sentido de lo real, la idea de que si fuera a resultar irreal después de todo,
Las dudas del día y de la noche, el curioso si y cómo,
Si lo que así parece es así, ¿o es sólo relámpago y manchas?
Los hombres y mujeres que se apiñan en las calles, ¿si no son destellos y manchas, qué son?
Las calles mismas y las fachadas de las casas, y las cosas en los escaparates,
Vehículos y troncos, los muelles de pesadas tablas, el inmenso cruzar en los embarcaderos,
La aldea en la montaña, vista en el crepúsculo, río de por medio,
Las sombras, la aureola y la niebla, la luz cayendo en los techos y remates blancos o cafés a dos millas de allí,
La goleta cercana deslizándose soñolientamente marea abajo, el pequeño barco perezosamente remolcado a popa,
Las olas que se desploman presurosas, deshechas pronto sus crestas, golpeando,
Los lechos de coloridas nubes, la larga franja color marrón solitaria a lo lejos, la extensión de pureza en que yace inmóvil,
El filo del horizonte, la corneja marina volando, la fragancia de la marisma y del fango de la ribera,
Todos ellos se hicieron parte de aquel niño que salía todos los días, y que ahora sale, y seguirá saliendo siempre todos los días.

Walt Whitman

Fuente:
Walt Whitman: Canto a mí mismo. Consejo Nacional de Cultura. La Habana, 1966
Versión: Rodolfo Usigli

Con sus sombreros

mayo 24, 2012

Kasa de suru   saraba saraba ya   usugasumi

Con sus sombreros,
dicen adiós, adiós.
Fina neblina.

Issa

El kasa es un tipo de sombrero-paraguas hecho de junco, o de bambú.

Esta estrofa tiene como postdata: Karuizawa,* lo que muestra que fue escrito durante un viaje. Aún así, la mayoría de las personas no verá mucho en la escena. Como solo un poeta japonés puede lidiar con otro poeta japonés, permítaseme parafrasear lo que Katsumine ha escrito sobre este poema:

Temprano en la mañana, Issa está parado en la galería o fuera de la posada. Los otros huéspedes se han levantado antes que él, que se queda observando a los dos hombres que se despiden en la encrucijada. Con sus kasa en las manos, hacen repetidas reverencias y luego parten. Sus figuras se van desvaneciendo hasta que desaparecen en la neblina. Issa, que inconscientemente los ha visto, siente una inefable emoción.

En otras palabras, se ha apartado de aquellos a quienes nunca conoció. Éste es el modelo de perfección del Bodhisattva, la vida de quien ha

penetrado en la esencia de las cosas y está más allá del océano del acontecer…. Viviendo en la morada del desapego, permaneciendo en la serenidad del espacio,

Y en su compasiva compenetración con todas las cosas, es capaz de mover montañas y caminar sobre las aguas:

un búfalo no puede hallar sitio por dónde cornearlo, ni un tigre dónde hundirle las garras, ni un guerrero por dónde atravesarlo con su espada. 

*Karuizawa: Pueblo en la zona oriental de la prefectura de Nagano. 

Fuente: R. H. Blyth: Haiku. Vol. II. Hokuseido. Tokyo, 1950.
Versión libre: JB

Una gota de tinta (6)

mayo 21, 2012

Estoy parado al pie de una mesa que preside Enma, el Señor de los Muertos.

-Deseo hacer un pedido- digo.

-¿De qué se trata?- brama Enma.

Entonces, cortésmente, le explico que soy Masaoka Shiki, un inválido de Negishi. Le digo que estoy ahí para averiguar por qué nadie de su agencia ha ido a buscarme, aunque estoy listo para ser llevado, y que deseo saber cuándo irán por mí. Inmediatamente el Señor Enma mira amablemente su registro de 1901, pero no logra encontrar mi nombre. Se le ve nervioso durante la búsqueda, grandes gotas de sudor ruedan por su rostro. Finalmente descubre mi nombre tachado en el registro de mayo de 1897.* La anotación dice que el Demonio Azul Número Cinco fue el encargado de buscarme, así que lo convoca para aclarar el asunto. El demonio responde:

-Fui para atraparlo, mas las calles de Negishi tienen tantas curvas y recovecos que no pude encontrar la casa y regresé.

El Demonio Rojo Número Once, que había ido por mí la segunda vez, es convocado e interrogado. Responde:

-Ah, sí, fui. Pero cuando llegué al Callejón del Ruiseñor, vi que era demasiado angosto y no podía pasar el Carro de Fuego,** así que retorné.

El Señor Enma parece muy disgustado cuando se entera de esto, pero Lord Jizô,*** que está junto a él, dice:

-En vista de las circunstancias, como un favor hacia mí, dele otros diez años de vida.

Desesperado intervengo:

-¡Qué idea tan terrible! A nadie le molestaría diez años más de vida si estuviera sano. Pero si voy pasar el tiempo que me queda con el dolor que estoy soportando ahora, quiero que me lleven lo antes posible. ¡No podría aguantar esta tortura un año más!

De repente, parece que el Señor Enma se apiada de mí:

-Si así es como se siente, ¡vendré a buscarlo esta noche!

Me quedo un poco desconcertado.

-Esta noche es demasiado pronto.

-¿Y mañana por la noche?

-¡No me atormente tan cruelmente! Quiero ser tomado por sorpresa.

El Señor Enma, sarcástico, sonríe.

-Muy bien, entonces lo haré sin advertirle. Sin embargo, usted debe tener en cuenta que la sorpresa podría ser esta misma noche.

-Señor Enma, no disfruto las amenazas. (A la manera de Kikugorô)****

El Señor Enma ríe a carcajadas:

-¡Este es un tipo que realmente sabe lo que quiere! (A la manera de Sadanji). Sonido de claquetas.

Telón.

Masaoka Shiki

* En mayo de 1897, Shiki tuvo un intenso dolor en la zona pélvica y estuvo gravemente enfermo.
** El Carro de Fuego era, segun las ideas budistas, el vehículo en el que las personas viajaban al inframundo.
*** Jizô es un boddhissatva que vivió en este mundo, en el período comprendido entre la muerte de Sakyamuni y el advenimiento de Miroku. Su misión era guiar a los seres humanos por el camino del bien. En la creencia popular, es el guardián de aquellos que mueren en la infancia.
**** Onoe Kikugorô V (1844-1901) e Ichikawa Sadanji I (1842-1904) eran, con Ishikawa Danjurô IX, los tres actores de Kabuki más populares del período de Meiji. Los tres eran conocidos por sus siglas como Dan-Kiku-Sa.

Fuente:
Janine Beichman: Masaoka Shiki. Kodanha International. Tokyo, 1986
Versión libre: JB

Cielo rojizo

mayo 15, 2012

cielo rojizo
dos auras cabeceando
en la estacada

José Manuel Rodríguez
(La Habana, Cuba)

Marina Abramovic

mayo 13, 2012

Fui dichoso al asistir al ceremonial donde se le entregó el Doctorado Honoris Causa a Marina Abramovic. Tan entrenada para controlar sus emociones, en la tarde de ayer no pudo evitar las lágrimas, ni que se le quebrara la voz cuando agradecía este reconocimiento otorgado por el ISA-Universidad de las Artes.

Habló de su vida, de la formación que recibió en el seno familiar. Soy hija de partisano, dijo, y con mi padre aprendí que una causa es más importante que el individuo. Dijo también que se consideraba un soldado del arte, con todas las implicaciones que tiene dedicarse por entero a una causa. El precio puede ser la soledad, el sufrimiento, y hasta no poder formar una familia propia. Dijo que el artista tiene una función muy importante en la sociedad, que debe ser su siervo y su oxígeno. Que el arte debe ser inquisitivo, cuestionador, una vía para la elevación del espíritu humano.

 Dijo que en los pocos días que había estado en Cuba -a pocas horas de su arribo tuvo su primer encuentro con un grupo de estudiantes de la Facultad de Artes Plásticas-, había percibido el clima de creatividad, la energía espiritual que emanaba de las hermosas cúpulas de nuestra facultad. Que los cubanos teníamos corazón. Y todos los presentes comprendimos que no se estaba refiriendo al órgano biológico, sino al kokoro de los japoneses, que también alude al alma impregnada de lo bueno, a la espiritualidad, a la cortesía.

 Tuve esa dicha. Y la miré a los ojos y sentí calidez y transparencia.

Tarde de mayo
Una mujer me pide
que la abrace

Llorosa despedida

mayo 12, 2012

Llorosa despedida.
Diligente, el maletero
lleva sus cosas.

Eishi

Hay un mundo completo en esta escena. Los dos con su corazones rotos, el resto de la humanidad enfrascada en asuntos que no tienen que ver con su angustia en lo más mínimo. Para ellos y para nosotros, el maletero es como la encarnación del destino inevitable y despiadado.

Fuente:
R. H. Blyth: Senryu. Japanese Satirical Verses. The Hokuseido Press. Tokyo, 1949.
Ilustración: Sobun Taniwaki († 1947)

Mariposas…

mayo 10, 2012

 

Mariposas…
El hijo de los peregrinos,
presto, se rezaga.

Shiki

Algunos hombres y mujeres avanzan con dificultad por el camino mojado, cantando sutras, con la esperanza puesta en el lejano porvenir. Pero los niños, los más sinceros y afortunados seguidores de Cristo y Buda, están disfrutando el presente, el camino mismo. Las mariposas de primavera, tan alígeras, están pidiendo ser atrapadas por los niños, que van a la zaga de sus padres. Muy débilmente, nos ronda la idea de que los peregrinos solo están persiguiendo mariposas y que este niño es como aquel de Wordsworth que iba por la ribera:

Si parecéis impávidos ante la idea solemne,
vuestro ser no es por eso menos divino.
Todo el año yacéis en el seno de Abraham
y en el templo interior adoráis, sin saberlo,
la presencia de Dios que siempre está en nosotros. 

Fuente:R. H. Blyth: Haiku. Vol II. Hokuseido. Tokyo, 1950
Versión libre: JB
Pintura: Lucía Bordón Pardo (Lulú)

Pone unos lirios también

mayo 5, 2012

Pone unos lirios también
en el techo del vecino
que le prestó la escalera.

El 5 de mayo es el Festival de los Niños. Las muñecas se disponen en el tokonoma, el koinobori o carpa de papel está volando afuera, y se colocan lirios sobre el techo. Un hombre que tiene hijos le pide la escalera a los que viven al lado. Para agradecer el préstamo, también pone lirios en el techo de los vecinos, aunque éstos no tiene hijos y, al parecer, no iban a decorarlo.

Fuente:
R. H. Blyth: Senryu. Japanese Satirical Verses. The Hokuseido Press. Tokyo, 1949.
Ilustración: Sobun Taniwaki († 1947)
Versión libre: JB

Un perro viejo

mayo 4, 2012

un perro viejo
masticando una piedra
que sacó del agua

Alberto Armenteros
(Jaruco, Cuba)

Abril y amor

mayo 2, 2012

 

Escrito en el Album
de José A. Echeverría

No es bello Abril porque la tierra enflora,
Y hace más denso el bosque y fresco el río,
Y el aire más vital, y el cielo pío
Con un azul más lánguido colora.

Ni porque en él la purpurina aurora
Viste un cendal aéreo de rocío,
Y le es la tarde al trovador sombrío
Mas serena en verdad e inspiradora.

Ni porque trina el pájaro en la rama,
Y es todo amenidad, todo belleza,
Todo paz, todo luz, todo sonido.

Bello es Abril porque en Abril se ama,
Y nos parodia en él naturaleza
Las dulces glorias del Edén perdido.

José Jacinto Milanés
(Cuba, 1814-1863)