Archive for 30 septiembre 2012

Escuchar a la luna

septiembre 30, 2012

Meigetsu ni  inukoro suteru  shimobe kana

La luna llena…
Un sirviente
abandona a un cachorrito.

Buson

Aquí Buson se alza por encima de la moral, por encima del panteísmo, a una esfera en que las cosas simplemente están. La brillante luna otoñal está alumbrando, y un sirviente lleva a un gimoteante cachorro para abandonarlo en la espesura y dejar que muera de hambre. Es demasiado compasivo y, reacio a matarlo él mismo, elude la responsabilidad permitiendo que la Naturaleza haga su labor. Todo se purifica bajo los brillantes rayos de la luna: la cobardía y el heroísmo, la crueldad, la compasión, el sentimentalismo, el cachorro a medias humano, el sirviente a medias canino. Dios hace brillar a su luna sobre el cachorro solitario en la maleza. Para demostrar los alcances del genio poético de Buson, podemos comparar estos versos con otros, en los que se aprecia cómo el poeta mira la luna primaveral con los oídos de Buda:

Tsuki ni kikite  kawazu nagamuru  tanomo kana

Escuchar a la luna,
mirar fijamente el croar de las ranas…
La extensión del arrozal.

Tiene una nota preliminar: “Para Kito, en la Fiesta de Escuchar a las Ranas.”

La poesía de Buson sería descrita por algunos como un simple recurso literario, un ejemplo de la figura retórica llamada Epíteto Transferido.* Pero como se apuntó en el capítulo sobre figuras retóricas en El Zen en la literatura inglesa, una figura retórica es una forma de la imaginación, cierta manera de comprender las cosas que se aparta de la normalidad, que exige por lo tanto una forma diferente de expresión. A veces, en verdad generalmente, miramos fijamente a la luna y escuchamos a las ranas, pero en otras ocasiones, más a menudo de lo que somos conscientes, actuamos como lo ha escrito Buson.

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. IV. Hokuseido. Tokyo, 1951
Versión libre: JB
***

*La hipálage (del griego ὑπαλλαγή, ‘sustitución’) es una figura retórica que consiste en atribuir a un sustantivo una cualidad o acción propia de otro sustantivo cercano en el mismo texto, rompiendo así con la relación lógica del sustantivo con el verbo o adjetivo. Un ejemplo es el famoso haiku de Matsuo Basho:

¿Quién es el que se lamenta,
su barba soplando al viento,
por el ocaso del otoño?,

donde se atribuye la acción de soplar a la barba en vez de al viento.

(Fuente: Wikipedia)

Lluvia de otoño

septiembre 28, 2012

Lluvia de otoño
Entra al alba un zorzal
a la cocina

Naginata

septiembre 26, 2012

Naginata no  shishô to kiite  yoritsukazu

Reconocida
maestra de naginata:
nadie la corteja.

La naginata es un arma compuesta de una hoja curva al final de un asta largo. Los hombres no le temen a la naginata, sino a ella.

Fuente:
R. H. Blyth: Edo Satirical Verse Anthologies. Hokuseido. Tokyo, 1961
Versión libre: JB

Truenos Nocturnos

septiembre 24, 2012

Truenos nocturnos
Los temblores del perro
entre mis pies

Cien calabazas

septiembre 22, 2012

Hyaku nari ya  tsuru hitosuji no  kokoro yori

Cien calabazas diferentes,
desde las entrañas
de una misma enredadera.

Chiyo-ni

 

Se dice que el Maestro Zen del templo de Etsuji le pidió a Chiyo, la más famosa entre las mujeres escritoras de haiku, ilustrar con un haiku la enseñanza de que mil significados provienen de un solo pensamiento. La estrofa anterior es la expresión parabólica/elíptica de este principio del zen o, más bien, del budismo mahayana. En el Kegonkyô, leemos:

En los tres mundos, todo es espíritu/mente. Aparte del espíritu/mente, nada existe. Buda, el espíritu/mente, los seres sensitivos: estos tres no son cosas diferentes.

Plotino dice:

En nuestro reino todo es parte que emerge de una parte, y nada puede ser más que parcial. Pero Allá, cada ser es producto eterno de un todo y, a la vez, un todo y un individuo que se manifiesta como parte; mas para una visión aguzada, Allá se reconoce como un todo.

Para el haiku, una calabaza es “una parte emergiendo de una parte”, pero es vista como un todo, aunque al mismo tiempo sea una parte. Para el haiku, aquí es Allá, y Allá es aquí. Por supuesto, a los anteriores versos de Chiyo no se les puede llamar haiku, aunque no son ajenos al estado de ánimo que produce haikus, porque el Espíritu Poético que produce el haiku y toda la poesía es uno y, en la medida en que participamos de él, estamos viviendo Allá y aquí ahora.

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. IV. Hokuseido. Tokyo, 1951
Versión libre: JB

Los tres premiados

septiembre 21, 2012

Hierba marchita
La sombra del pescador
quieta en el río

María Elena Quintana Freire
(La Habana, Cuba)

***

Todo está oscuro
pero sabes que el mar
aún sigue allí

Rafael Carballosa Batista
(Holguín, Cuba)

***

Cae el moscón
en el vaso de leche.
Estamos solos.

Marcel Lueiro
(La Habana, Cuba)

Comiendo caquis

septiembre 14, 2012

Kaki kueba   kane ga naru nari   hô-ryûji

Comiendo caquis:
el sonido de la campana
del templo Hôryûji.

Shiki

El templo Hôryûji fue fundado en 607 A.C, en Nara, por el príncipe Shôtoku. Es el templo más antiguo de Japón y guarda maravillosos tesoros artísticos. Shiki estaba sentando en una casa de té en Nara, comiendo su fruta favorita, cuando repentinamente sonó la gran campana del templo de Hôryûji. Comer y escuchar, los dos elementos de la vida humana, lo material y lo espiritual, la prosa y la poesía, la vida práctica y la religión, son elementos que vemos separados cuando pensamos en ellos, pero sentados en una casa de té, comiendo caquis y escuchando la voz de la religión, no sentimos ninguna disparidad. Pasado y presente, oír y saborear, se vuelven uno.

Fuente:
R.H. Blyth. Haiku. Vol. IV. Hokuseido. Tokyo, 1951
Versión libre: JB

El vuelo del Samandar 2

septiembre 12, 2012

¡Última hora!

El Jurado del Concurso de haikús “El Vuelo del Samandar”, integrado por Roberto Manzano, Rafael Acosta de Arriba y Jorge Braulio Rodríguez, luego de valorar los textos presentados por 56 autores, acordó:

Otorgar 3 premios, con igualdad de categorías, a los siguientes autores:

María Elena Quintana
Marcel Lueiro
Rafel Carballosa

-Asimismo, se concedieron Menciones a:

 Jans Sosa
Sergio García Zamora

¡Felicidades a todos los galardonados!

El sonido del río

septiembre 10, 2012

Kawa-oto ya  mukuge saku to wa  mada okizu

El sonido del río…
La puerta donde florece la rosa de Sharon
aún no está abierta.

Hokushi

Sobre el río todavía ronda la neblina matutina; el sonido de los rápidos es alto y claro. Al pie del muro, las flores blancas están abriéndose, tenues, con el rocío; pero la puerta de la casa del agricultor todavía está cerrada, nadie se ha levantado aún. Esta puerta cerrada abre otra en su mente. Hay una cierta armonía remota entre las variadas sensaciones de la temprana hora matutina.

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. IV. Hokuseido. Tokyo, 1951
Versión libre: JB

La hora mejor

septiembre 8, 2012

Esta es la hora mejor. Tras el almuerzo, los dos viejos dormitan en la sala. Silenciosos, trepamos por el muro. ¿Y los viejos? Roncando. Esta es la hora mejor, sin duda alguna. Nos acecha el perro, mas no ladra. Entre las ramas, no huele el aire como a ras del suelo. Los sinsontes se van para otro árbol. Amparados en el rumor del viento, desgajamos las frutas sin quebrar la paz de los que sueñan. En un saco, los verdes y en el otro, los pintones… Con el botín a cuestas, riendo, huimos antes de que estos viejos se despierten.

Fin de la siesta
Retumba en el tejado
un aguacate