Moscas

Moscas 2

Yare utsu na  hae ga te wo suri  ashi wo suru

 No mates esa mosca.
Mira cómo retuerce
sus manos y sus pies.

Issa

Por supuesto, Issa estaba perfectamente consciente de que la mosca no frotaba sus manos para implorar por su vida. Mas que fantasía, es imaginación que ve la vida interior de las cosas. Es un fingimiento gracioso, y bajo el manto del fingimiento Issa oculta y por tanto revela su perspicacia ante la naturaleza viviente de la mosca. Este de Blake:

¿No soy yo
una mosca como tú?
¿No eres tú
un hombre como yo?

está cerca, pero carece de la gracia poética de Issa. He aquí unos versos de similar significado, pero más tétricos, menos compasivos:

 

En no hae  te wo suru tokoro  utarekeri

Una mosca
en la terraza, aplastada,
mientras se frotaba las manos.

En el poema Una medianoche de agosto, de Hardy, aparecen los siguientes versos:

                                                            …parada allí,
una mosca soñolienta frotándose las manos.

El sentimiento es totalmente diferente al del poema de Issa. El lúgubre estoicismo de Hardy se debe en parte a su profunda modestia, que se evidencia en los últimos dos versos. En esto por lo menos se aproxima a Issa.:

Ellas, de Dios las más humildes- medito- ¿Mas por qué?
Porque ellas saben los secretos de la tierra que yo ignoro.

Aquí podemos traer a colación uno de los pasajes más conocidos de la literatura inglesa: Titus Andronicus, Acto III; Escena II:

MARCUS GOLPEA EL PLATO CON UN CUCHILLO

Titus:
¿Qué golpeas, Marcus, con tu cuchillo?

Marcus:
He matado, señor, una mosca.

Titus:
¡Fuera, asesino! Me heriste el corazón;
Se sulfuran mis ojos ante la tiranía:
Ese amaño mortal, contra un inocente,
te impide ser mi hermano. Retírate,
veo que no mereces mi compañía.

Marcus:
Ay de mí, señor mío, sólo maté a una mosca.

Titus:
¿Y si esa mosca tuvo un padre y una madre?
¡Cómo va a desplegar sus finas alas doradas,
y zumbar, lamentándose, en el aire!
Pobre mosca indefensa,
esa cuyo zumbido es grata melodía,
vino para alegrarnos y tú la destripaste.

Uno debe admirar la brillante hipocresía de este, diametralmente opuesta a la actitud de Issa, que finge ser hipócrita, finge ser humorístico cuando es profundamente compasivo. Él siente que la mosca está viva. El mismo sentimiento que late en el pecho de Chiyo cuando dice:

Hirou mono  mina ikite iru  shiohi kana

¡Todo lo que recojo
en la bajamar
está vivo!

Fuente:
R.H.Blyth: Haiku. Vol. III. Hokuseido. Tokyo, 1957
Versión libre: JB

Etiquetas: , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: