Un gran embuste

samuraiphoto

−¡Escuchen! ¡El otro día, cuando fui a las montañas, me tropecé con un inmenso jabalí y sólo atiné a agarrarlo por los cuernos.
−¿Qué dices? ¡Ningún jabalí tiene cuernos!
−Ah, es verdad. Lo sujeté por el rabo.
−¡Absurdo! ¡Son rabicortos!
−¿Entonces por dónde lo agarré?

Fuente:
Blyth, R.H:  Oriental Humour. Hokuseido Press. Tokio, 1959
Versión libre: JB

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: