Posts Tagged ‘Invierno’

Esperando una luz

marzo 4, 2015

Brooklyn_Museum_-_View_of_the_Kiribata_(Paulownia_Imperiales)_Trees_at_Akasaka_on_a_Rainy_Evening_-_Utagawa_Hiroshige_II

Hace unos días, publiqué en la nueva versión del blog, un haiku de Bashô comentado por Blyth. Mi hermano José Manuel me envió unas observaciones que aquí también reproduzco. Él espera una luz y yo también.

***

鶏  の   盛  に しぐる る 牛屋 かな

Niwatori no koe ni shigururu ushiya kana

Winter rain
Falls on the cow-shed;
A cock crows.

Un gallo canta.
Cae la lluvia invernal
sobre el establo.

Bashô

Hay una armonía entre estas tres cosas: la fría lluvia, el enorme y oscuro establo con su empinado techo, y el estridente y falsamente victorioso grito del gallo. Dicha armonía, por una parte, se aprecia en el modo en que se mezclan la elevación y la caída de la voz del gallo con la elevación del techo y la caída de la lluvia; y también en la combinación de la estridencia del grito con las frías gotas que caen.

***

Saludos:

 鶏  の   盛  に しぐる る 牛屋 かな

Niwatori no koe / ni shiguru ru / ushiya kana

niwatori, pollo, gallo, ave de corral,

shigure, lluvia de finales del otoño o a comienzos del invierno

ushigoya cobertizo, granero, establo

ru , inclinada sobre

En mi interés dudo hasta de los dioses y entonces indago para poder seguir creyendo, no soy de los que quieren cambiarlo, el haiku para mí es lo que es. No tengo dominio del idioma japonés, de la poesía mucho por aprender, por lo que quiero que alguien me aclare. En la escritura original de este haiku,* creo que el kanji que aparece es  盛  (moru) apilar, colmar, florecer, próspero, prosperar (no puedo distinguirlo bien, pero tampoco confundirlo con  声 (koe) voz) ¿ Es esto aceptado ? Si no, el análisis de este no sería tan idílico y rebuscado. Desde mi simpleza, me parece que muy pocos llegarían a la interpretación que da Blyth, para mí el haiku más que imagen coloreada es sensación ¿Qué estado de ánimo me provoca? ¿Dónde estoy y cuándo?  En la lluvia inclinada, está la presencia del viento, elemento que pienso no debe obviarse, aunque la traducción se alargue.

Esperando una luz,

 Josemanuel

*R.H. Blyth: Haiku. Vol. IV. Hokuseido. Tokyo. Pag. 226

Anuncios

El color de los sonidos

enero 18, 2014

Umi kurete  kamo no koe  honoka ni shiroshi

El mar se oscurece;
las voces de los patos salvajes
son levemente blancas.

Basho

Anatole France , en el prefacio de Vida y Letras, Segunda Serie , introduce una cita de Progrès Médical (1887) :

La audición del color es un fenómeno que acontece cuando dos sentidos diferentes se activan simultáneamente por un estímulo producido por uno solo de estos sentidos o, para decirlo de otro modo, cuando el sonido de una voz o instrumento se traduce por un color característico y constante para la persona que posee esta peculiaridad cromática. Así, ciertos individuos pueden identificar como verde, rojo, amarillo o cualquier otro color, cada ruido , cada sonido que llega a sus oídos.

He aquí unos versos de Buson, un poco más asequibles, en los que el color se atribuye al movimiento :

Kagerô ya na mo shiranu mushi no shiroki tobu

Olas de calor primaveral;
un insecto desconocido,
su blanquecino vuelo.

Unos versos de Shiki , en los que el movimiento es negro :

Komori no tobu oto kuraki yabu no naka

El sonido del murciélago
volando en la espesura,
es oscuro.

Unos versos de Seifu-jo que muestran los orígenes de esta mezcla :

Osanago ya hana wo mo misete kuchi wo aku

El bebé,
incluso si le muestran una flor,
abre su boca.

Esta confusión poética de los sentidos es similar a lo que se conoce en el budismo como: “Seis sentidos , cinco usos” , es decir, la sustitución de un órgano por otro, o la utilización de un órgano para hacer el trabajo de todos los demás; este es el poder de un Buddha. Otros versos de Shiki:

Kampan ni arare no oto no kurasa kana

El sonido del granizo
en la cubierta
es oscuro.

Tal vez la mejor de tales estrofas, en este caso de Issa:

Uguisu ya kiiro na koe de oya wo yobu

El joven uguisu
con amarilla voz
llama a sus padres .

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. IV. Hokuseido, 1951
Versión libre: JB

Aún así

diciembre 29, 2013

Yamadera

Tomokaku mo  anata makase no  toshi no kure

Aún así,
sometido al Más Allá,
el fin de año.

Issa

Escrito el 29 de diciembre de 1819, éste aparece al final de la obra de Issa, Oragaru, acompañado de los siguientes preceptos que expresan la postura religiosa de Issa. En parte, representa lo que Shinran pudo haber dicho en el Tanisho; en parte, es una crítica a los miembros de la secta Shin a la que pertenecía Issa. He aquí una traducción bastante libre de lo que dice Issa:

“Aquellos que ponen todas sus fuerzas en el Otro Poder, y dependen por completo de él, dicen: “Fe en el Otro Poder, Fe en el Otro Poder”, atados a las cadenas del Propio Poder, caen estrepitosamente en el infierno del Propio Poder. Entonces le ruegan a Amida que cubra con el espíritu búdico las inmundicias de su propia falta de iluminación: son realmente la encarnación del Propio Poder. Pueden preguntar, “¿Qué estado de ánimo se ajusta a su concepción de las cosas?” La respuesta es: no hay nada especialmente difícil; solo hay que deshacerse de  todo el sinsentido en torno al Poder Propio y el Otro Poder, dejándolo flotar en el mar de Chikura. La Gran Cosa del otro mundo, es sencillamente postrarse ante el Nyorai e implorar que le envíen al Paraíso o al Infierno, según sus preferencias. Una vez decidido de tal modo este asunto, decimos: Namuamidabutsu […]

En tal momento, ¿por qué ha de decir Nembutsu fingiendo la voz? Aunque no lo invoquen, Buda mantiene su palabra. Esta es la verdadera paz de la mente.”

El término anata, traducido como Allá, es una palabra japonesa que significa “Tú” y, literalmente: sobre ese lado. Con ella aflora la diferencia entre Jôdo, la Secta de la Tierra Pura, y el Zen, que se basa no tanto en la distinción entre el Otro Poder y el Propio Poder, sino en la manera en que se produce la unidad de ambos. En Jôdo, simplemente nos sometemos al Otro Poder; desde el principio nos damos cuenta de que no seríamos nada por nosotros mismos, y que cuando no tenemos voluntad propia, se realiza la voluntad de Dios a través de nosotros. El peligro aquí, como apunta la declaración de Issa, es que al someterse al Otro Poder, las personas piensan que están sometidas a algo […]. Es decir, el peligro está en la división entre el yo y el otro.

En el Zen , el gran objetivo es la destrucción de la distinción entre el yo y el otro, esto y aquello, bueno y malo, iluminados y no iluminados. Y cuanto más nos adentramos en Jôdo y el zen , la diferencia entre ellos es menor. Por ejemplo, si comparamos a Issa, creyente de Jôdo, con Bashô, estudioso del Zen, nos sorprenderá el hecho de que el yo de Issa colorea cada verso que escribe, mientras que el yo de Bashô  se funde al rozar el más mínimo objeto, un guijarro o el rocío . Ese aùn así es el zorro que roe las entrañas de Issa, el dolor y el remordimiento por el pasado, la mente dividida en el presente, las esperanzas y los temores de cara al futuro.

Pero el significado del verso, la sumisión y la renuncia, están en armonía con la estación, el invierno de la mente, el fin de año de Issa .

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. IV. Hokuseido, 1951
Versión libre: JB

Llovizna helada

diciembre 22, 2013

Frits_Thaulow_-_Rio_en_invierno

Llovizna helada
Se acaricia las rótulas
el celador

Pintura:
Título: Río en Invierno
Autor: Frits Thaulow (1847–1906)
Museo Nacional de Bellas Artes
La Habana, Cuba

Retiro invernal

diciembre 16, 2013

798px-Aonegamine20100926a

Fuyugomori  kokoro no ôku no  yoshinoyama

Retiro invernal.
En lo hondo del corazón,
el monte Yoshino.

Buson

Este también recuerda a Wordsworth:

A veces, cuando yazgo en mi sofá,
desocupado o meditabundo,
algo relumbra en ese ojo interior
que es la dicha de la soledad;
entonces mi corazón, lleno de gozo,
baila con los narcisos.

En la escuela nos enseñaron a ver esta última estrofa de Narcisos como algo simplemente superfluo, que estropea la objetividad del resto del poema. Nos decían que el “ojo interior” es la memoria. Pero no es así. Ese ojo es la imaginación.

Fuente:
R. H. Blyth. Haiku.Vol. IV.Hokuseido, Tokyo, 1961
Versión libre: JB

Lluvia de invierno

diciembre 3, 2013

la rana en el cerrojo

Lluvia de invierno
La rana se acomoda
en el cerrojo

Pico del Indio

junio 8, 2013

ofrenda_03

Pico del Indio
El feto de una llama
arde en la nieve

Haikus hiperbólicos

abril 1, 2013

THREE GEISHA UNDER CHERRY BLOSSOMS

Kane hitotsu  urenu hi wa nashi  edo no naru

 Grandes campanas del templo-
No hay día que no se venda alguna.
Primavera en Edo.

 Kikaku

 En este poema hay dos corrientes poéticas: una es la hipérbole, la otra, la autoidentificación, y las dos forman un solo raudal. Sobre la hipérbole, esa expresión de un estado de ánimo en el que el río de ideas-sentimientos desborda sus riberas repentinamente e inunda la mente, Nesfield dice con desdén:

Esta figura, usualmente es un defecto, pero en ocasiones puede acudirse a ella, siempre que la distorsión de los hechos no choque demasiado con el sentido de la verdad.

En los sutras, la mentalidad india, que tiene una tendencia natural en esa dirección, ha utilizado la hipérbole para superar al intelecto, y crear un estado en que todas las cosas se ven como posibles. Por ejemplo en el Yuimakyô, al principio de la sexta sección, Sharihotsu (Sariputra) se dice, al notar que no había ningún asiento en la sala de Yuima:

“¿Cómo pudieron sentarse aquí todos los Bodhisattvas y los discípulos?”

Yuima dispone treinta y dos mil asientos, cada uno tan grande como el monte Sumeru. Todos los visitantes son acomodados en la pequeña sala de Yuima que mide nueve pies cuadrados. Esto guía al lector del sutra hacia una región intemporal, inespacial, trascendental, donde la vida obra a través del tiempo y el espacio.

Sôshi (Chuangtze), que comparte este misticismo indio, comienza su obra dentro del mismo espíritu y con el mismo objeto:

En el Océano del Norte, hay un pez llamado Kon, que mide miles y miles de leguas. Se metamorfosea en un ave llamada Hô. No sé cuántas leguas mide transversalmente. Poderosa, se eleva y vuela, sus alas cubren el cielo como si fueran nubes.

Él muestra que este gigantesco pez-ave es apenas como una mota en un rayo de sol, y de este modo nos lleva  a una cósmica reductio ad absurdum.

Podemos encontrar ejemplos de hipérbole en muchos autores de haiku, pero en esta figura hay algo extraño a la naturaleza del haiku, que privilegia en todo caso la moderación. A continuación, un ejemplo no logrado de Buson:

 Mizuumi e  fuji o modosu ya  satsuki-ame

Lluvias de estío
¿Regresará al lago
el Monte Fuji?

 Quiere decir que las lluvias del verano son tan violentas que al parecer querrían devolver al lago Biwa la tierra del Monte Fuji, que se supone moldeado por su erupción. Otro ejemplo, de Shiki:

 Kangori ya  fudô no kaen  kôru yo ni

Purificación invernal;
Esta noche las llamas de Fudô
se están congelando.

 Durante el período de Kan. (la estación más fría), cada noche después de las abluciones, templos y santuarios son visitados y venerados, especialmente por los aprendices. Antiguamente corrían desnudos; en la actualidad, en quimonos blancos con hachimaki y campanas atadas a la cintura. Es tanto el frío que las rojas llamas del halo de Fudô, el Dios del fuego, podrían congelarse.

Fuente:
R. H. Blyth. Haiku Vol. II. Hokuseido. Tokyo, 1950
Versión libre: JB

El ave acuática

febrero 17, 2013

Adrian Pingstone_Pink-backed_pelican

Mizutori no  omotaku miete  ukinikeri

El ave acuática,
sí, parece pesada,
¡pero flota!

Onitsura

¿Hay en éste algo más allá de lo que un niño inteligente podía ver y decir? El hecho de que un niño pudo haber escrito este poema, o por lo menos expresar esa idea, en ningún modo lo invalida como poesía, todo lo contrario. Pero la pregunta es: ¿se trata solo de una idea intelectual, o es poética? Es poética, ya que, además de ser expresión de un asombro, es también una expresión de la vida; del asombro ante la vida, intelectualmente inescrutable ¿Por qué flotan las aves acuáticas? Porque están vivas.

Fuente:
R. H.Blyth: Haiku.Vol. IV. Hokuseido. Tokyo,
Versión libre: JB

La palma cubana

febrero 16, 2013

Paisaje cubano_Ruperto Jay Matamoros

La soberana palmera
jamás su belleza pierde;
rumorosa, siempre verde
se levanta en la pradera.
En la alegre Primavera,
en Otoño, en el Estío,
o en Invierno, junto al río
o en la llanura descuella,
como la nota más bella
del cubano veguerío.

Símbolo de amor guajiro
en la yagua y en el guano,
con que fabrica el cubano
el hogar de su retiro.
Y encantado en el suspiro
de su musical rumor,
en el intenso verdor
de su abundante palmiche,
vive, arrulla la rabiche
y hace su nido de amor.

Hasta las nómadas greyes,
oh, Palma, te veneraron,
con sus hojas adornaron
sus primitivos bateyes.
Tuyos fueron los caneyes
y tuyos son los bohíos;
son tuyos los vegueríos,
tuyo el escudo cubano,
tuyo el olor del Habano
y tuyos los versos míos.

Tuya es Cuba, linda palma,
bajo el azul horizonte
le das colorido al monte
en una mañana en calma.
Quien quiera mirar con alma
el cuadro más soberano,
trace una casa de guano
sobre una verde pradera,
que le pinte una palmera
y hará un paisaje cubano.

Leoncio Yanes Pérez
(1908 – 1987)

Pintura de Ruperto Jay Matamoros
(1912 – 2008)