Samuel Feijóo

"Pintura"      Samuel Feijóo

"Pintura" Samuel Feijóo

Honremos al poeta, narrador, crítico, traductor, investigador folklórico y pintor, Samuel Feijóo (1914-1992). Hace más de veinticinco años, la Editorial Letras Cubanas imprimió su obra Crítica Lírica, que incluía el ensayo Asuntos del haikú, el estudio más abarcador que se ha publicado en Cuba sobre esta temática.

 En el texto mencionado, Feijóo brinda un panorama del haiku nipón, a partir de traducciones del inglés que realizaron él  y  José Z. Tallet. Allí contrasta más de un centenar de haikus clásicos con poemas de Antonio Machado, las soleares, la seguidilla y el ultraísmo español. Luego comenta los aportes de los mexicanos Tablada, Gutiérrez Cruz, y Monterde García; de poetas salvadoreños, guatemaltecos, argentinos, ecuatorianos, sin pasar por alto los puntos de confluencia entre el haiku y los cantares folklóricos latinoamericanos. Más adelante, aborda el haiku en Cuba, con ejemplos de Regino BotiNicolás Guillén entre otros. Cierra esta síntesis con “frutos de su cosecha”: “Un puñado de haikús, ya cubanos, hijos de nuestras ciencias tan silvestres como vagas”.

 Reflexionando sobre el haiku en nuestro archipiélago, Feijóo apunta:

 Mucho haikú anda disperso en las páginas de los poetas cubanos de todos los tiempos: ideas, metáforas, símbolos, versos diminutos que se pueden separar y armar como haikús. Si bien es cierto que mucho poeta cubano escribió haikús sin conocer la forma japonesa, cierto es también, además, que son haikús no desdeñables al compararles con sus cultivadores orientales primigenios o con sus seguidores en el mundo todo.

Tiene razón. En la poesía cubana, abundan fragmentos que pueden ser leídos en clave de haiku: desde sus propias tesituras, acaso anticipan la diversidad expresiva que alcanzaría el género si continuara desarrollándose en Cuba. Mas ese esplendor, siempre posible, depende sobre todo de la profundidad con que se estudie el haiku tradicional y el que se escribe actualmente, siguiendo sus pautas, en Japón y otras latitudes.

 Feijóo desbrozó una senda a la que todavía le faltan peregrinos.

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4 comentarios to “Samuel Feijóo”

  1. Gerardo M. Says:

    Muy interesante ese texto de Feijoo, el cual yo ignoraba. De cierta forma, Jorge, sus “Hilos Blandos” toman como punto de partida, quiza, esa recomendacion que nos lega Feijoo: leer entre las lineas de la poesia cubana los aires del Oriente. Gracias por estas notas. Le seguimos leyendo.

    un saludo,

    Gerardo

  2. Pelusa Says:

    Feijoo es aun un misterio para mi. He oido tanto de el… Como dice en sus primeras lineas, mi impresion es que este hombre era lo que llamamos “musico, poeta y loco”, espiritu libre, sin fronteras ni tabues, ajeno a toda ley social. Los fragmentos que ha puesto aqui me empujan a su lectura, por mas miedo que sienta…

    “nuestras ciencias tan silvestres como vagas”-esto esta tan bien dicho que es como musica en mis oidos!

    Tengo una pregunta: Muchas veces he leido o escuchado las palabra “haikú”, asi, con acento. A mi que algo se de japones, me suena muy muy raro, porque una de las peculiaridades de este idioma es la ausencia de acentos que hace que toda pronunciacion sea plana, sin altibajos (y en esto insisten mucho los buenos profesores). Cuando se escuchan fuerza en las pronunciaciones (como en las peliculas, etc) tiene que ver con la intencion del hablante, no con la acentuacion de las palabras. Entonces, ¿por que “haikú”?
    Un saludo!

  3. Pelusa Says:

    Ah! Dese una vuelta por el Diario. Le tengo una sorpresa en las fotos publicadas con el articulo de Gustavo hoy…

  4. jorgebraulio Says:

    Gerardo:
    Tienes razón. ” Los Blandos Hilos” aspiran a dar continuidad a esa sugestión que Feijóo dejó flotando en el aire. Gracias por compartir.
    Pelusa:
    Caracterizas muy bien a Feijóo. No tuve la dicha de conocerlo personalmente, pero todo parece indicar que sí era un “espíritu libre”.
    En los próximo días publicaré otros haikus suyos.
    En cuanto a “haiku” o “haikú”. Creo que se debe a que en tiempos de Feijóo el género se conocía principalmente por las traducciones del inglés. Digo esto no por la pronunciación en sí misma, sino para resaltar que no había informaciones de primera mano… Jaiku, jaikú… se le denomina de muchas formas. El poeta cubano González Esteva, quien es además un extraordinario haijin, tiene una reflexión muy hermosa acerca de esto. En cuanto la encuentre, te la hago llegar.
    La sorpresa en el Diario me emocionó mucho. Ya conocía ese escrito del sensei Pita sobre la profesora Chizuko Owaki. Pero igual, me conmovió mucho. Lo de verme en primera plana… mucho con demasiado.
    Saludos desde Río.

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